jueves, 21 de julio de 2011

Capitulo 1


Lo sabía, mira que lo sabía.
-¡Emboscada!- gritan mis hombres de la retaguardia-¡Legión Negra!
-¡Soldados!- grito-¡Rápido fuego de cobertura, buscar un parapeto y abrir fuego contra todo enemigo! ¡Luir coge nuestras armas!
Ya lo habíamos previsto, Luir coge su guadaña y me lanza mi arma, Rompedioses, el martillo trueno, la reliquia más sagrada del capítulo.
Fue usado en un lugar donde el poder de Russ lucho contra el mal, allí comenzó una batalla como nunca se vio, demonios y ángeles luchando hasta el fin. Cumplieron las legiones la misión de la vencer, y por mil años encerró este martillo a los vencidos.
Hoy se enfrenta a los bastardos que se proclaman herederos de los vencidos, mi martillo aplasta la cabeza a un desangrador, un demonio del más allá creado para desangrar a los enemigos y alimentarse de su sangre, otro me salta encima, muy lento, esquivo el golpe y descargo el martillo en sus costillas. Golpeo la tierra con el martillo y la onda expansiva tumba a varios enemigos, mientras otros son enviados contra las rocas, y mueren al golpear sus espaldas contra ellas.
Me giro para comprobar cómo están Patri, Aroa y Sofía, se han parapetado tras una gran roca y abren fuego pesado para cubrirnos. Sofía lanza granadas para cubrirnos a mí y a Luir, se le nota el milenio de práctica que tiene, Luir mata a diestro y siniestro con su guadaña, con un solo golpe caen tres soldados de la Legión Negra, la lanza como si   boomerang y mata a mas de cinco soldados que nos apuntaban.
Rompedioses lanza un rayo en dirección a una trinchera donde está colocada la infantería con armas pesadas, el resultado es óptimo.


La batalla se inclina de nuestro lado, pero entonces le veo, no es posible. Frague.
-¡Como ves Diego!- me desafía-¡Mis dioses son más poderosos que tu querido Russ! ¡He vuelto a vivir otra vez!
-¡Por poco tiempo!- respondo a la par que cargo contra él. Aroa le ve y, con lagrimas en los ojos, dispara su bolter contra él, maldición, las balas revotan en su piel.
Mi martillo golpea su cuerpo y, aunque le destrozo parte de su demoniaco cuerpo, resiste el impacto y se lanza al contraataque, Luir descarga contra él la guadaña a la vez que grita “Traidor”.
Mierda, la guadaña de Luir no le hace ningún tipo de daño y Frague golpea con el pomo de la espada en la cabeza a Luir, antes de que tenga tiempo para rematarlo, le golpeo en la cabeza con el martillo.
Pero me derriba golpeándome con la garra que tiene por mano, Sofía, que ya odiaba mucho a Frague, carga contra el esgrimiendo su arma psíquica, una espada con forma de florete.
Aunque Frague se defiende bien, no es comparable a la milenaria velocidad y habilidad de Sofía. Pero el demonio logra alcanzar a Sofía en las costillas con la espada. Me inunda la rabia y cargo con más fuerza que nunca sobre ese bastardo, sin piedad, le embisto y comienzo a golpear su cuerpo con Rompedioses si parar ni siquiera cuando está muerto, cuando recupero el control de mi cuerpo, la batalla ha terminado, hemos vencido. Entre el grupo de gente que me ve machacar el cadáver de Frague, esta Aroa.
Me mira como a un desconocido, cómo si viera a un loco acabar su macabra obra. Dejo de pensar en ello, le hago una seña y le indico que se acerque conmigo a junto de Sofía para curar su herida.
La herida es demasiado grande y difícil de curar, sin ayuda de un medico no podemos hacer nada.
Cuando me planteo dar la vuelta atrás, llega la Thunderhawk enviada por el Consejo Abrasado. Ya podía llegar antes.

1 comentario: