martes, 5 de julio de 2011

Capitulo 3


El entierro de Frague y Sven es bastante triste, rezos entre falsos lamentos ahogados por otro sermón. El gran Maestre oculta su tristeza por perder a dos grandes comandantes. Miro a Aroa, llora desconsolada, piensa que nadie la amara como la amaron ellos, si ella supiera lo que yo siento por ella. Dejo de pensar en ello y me concentro en la letanía de la piedad.
-Frague fue en vida una gran guerrero y una gran persona, hizo cosas de las que muy pocos estarían orgullosos, pero hizo otras muchas que siempre deberíamos hacer todos- No me creo ni yo el discurso que estoy diciendo al público.
En cuanto a cabo el discurso salgo de la capilla y me dirijo a la Gran Torre, a observar la puesta de sol.

Por el camino me encuentro a Patri y Luir, les saludo levantando la mano y ellos me devuelven el saludo. Patri me pregunta adónde voy y yo respondo que me dirijo a la Gran Torre. ¿Qué estará tramando? Me da igual y continuo andando hacia la torre.
Allí arriba le di rienda suelta a las lagrimas, no por Frague ni por Sven, sino por ver sufrir tanto a Aroa, si ella sufre yo sufro.

En ese momento oigo unos pasos detrás mía, finjo no haberlos oído y contemplo el sol. Cuando veo la sombra cerca me giro de golpe, saco el cuchillo y amenazo a la figura en el cuello. Bajo el cuchillo, no me la esperaba aquí, es Aroa. No necesitamos palabras, solo nos miramos a los ojos, rojos por las lagrimas, y yo le acaricio la mejilla y el pelo. Y nuestro labios entran en contacto, entre lagrimas y frente a la puesta de sol nos besamos. Por fin, juro a cualquier dios que me escuche que la hare feliz lo juro.

Entro en la cámara de Tortura donde tenemos al prisionero, Andrew no ha tenido que torturarlo mucho. Nos cuenta cual es el plan de la Legión Negra, nuestro peor enemigo, servidores del Caos. Pretenden reunir un gran ejercito en las grandes colinas, cercanas al Paso del Fuego Negro. Inmediatamente el gran Maestre Ordena formar al ejercito a las puertas de la fortaleza, mi parte del ejercito, quince mil hombres de armas, forman en bloques según su estandarte y comandante. La unidad de Luir llevan todos guadañas sacadas de las cámaras de la armería del capítulo, la de Luir, Segadora, tiene escritas las runas de la muerte y las de la fuerza.
La unidad de Nils, no me voy a engañar, parece que han sacado la ropa de un circo de payasos, aunque hay que reconocer que son muy efectivos en el campo de batalla, aunque no sé si es porque matan al enemigo con las armas o porque se mueren de la risa al ver a la unidad de Nils.
Mi guardia personal, compuesta por caballería pesada, llevan todos armadura de placas con las lobunas marcas del capítulo. Patri y Aroa no vienen, se quedan a cuidar de los heridos. Le doy permiso a Luis para que abandone la formación y se vaya a despedir de Patri, yo me voy a despedir de Aroa, le beso, le acaricio el pelo y le juro que regresare.
Regreso frente al ejercito, doy orden de avanzar. Mi parte del ejercito hace de avanzadilla, no hemos recorrido mucho camino y ya hemos encontrado pequeños campamentos de la Legión Negra.
Pero no encontramos soldador fuerte ni bien preparados, sino heréticos y soldados débiles.
Qué extraño, esto no es normal, pero debemos seguir avanzando.
Llegamos al paso de Fuego Negro y montamos el campamento, envió un mensaje al gran maestre, ordeno destruir la ruta corta hacia la fortaleza.

2 comentarios:

  1. Los pensamientos instantánros se expresan con guion de dialogo.
    Me gusta el estilo, narrado en presente??
    jeje sigue asi ^^

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